Prenderé una vela y no lo haré para iluminar mi camino en la oscuridad de un apagón. Lo haré por el desaparecido, por el ejecutado y torturado. Lo haré por el apaleado, por el acusado, el delatado. Lo haré por las mujeres que lloran al hijo, esposo y hermano en un féretro simbólico. Lo haré por Rodrigo, Carmen Gloria, Parada, Guerrero, Nattino, Victor, Salvador y los miles cuyos nombres no recuerdo. Lo haré porque hace 40 años con un golpe seco y cobarde y traidor todo comenzó. Lo haré a la vista de todos para que la luz sea vista desde las estrellas. Lo haré para agradecer que esa suerte no me tocó y para recordar que en el mismo suelo por donde camino, hubo dolor y muerte. Te invito a hacer lo mismo. Deja esa vela arder cuando se vaya el sol, no cuando se vaya la luz.
